miércoles, 30 de noviembre de 2011

Una Bruja muy particular...


En la aventura de hoy el equipo mágico, iba a visitar a una bruja, pero no a una bruja cualquiera,no.Iban a visitar a la Bruja de la magia violeta.Esta mágica bruja, aunque un poco malvada, bueno...¡como todas las brujas!, su principal maldad esta enfocada hacia los dragones, les tiene ¡Muchisima manía!, ella dice que son seres malignos, pero a veces no son así,¿A que no?,hay algunos pequeños dragones que son buenos y cariñosos,y aunque escupen fuego no significa que lo hagan por maldad sino que ellos son así.Y eso trataba de explicarle el equipo mágico cada vez que iban a ver a la bruja, que no todos los dragones escupían fuego para hacer daño, y sobre todo los mas pequeños.La casa de la bruja era de madera, el tejado tenia una teja de colorines original y preciosa, pues destacaba del resto del paisaje.

Las ventanas eran también de colores, y la puerta de un rojo intenso,la verdad es que aquella casa llamaba muchísimo la atención.
A Gabriela le encantaba sus colores.Cuando el equipo mágico entro, la bruja estaba haciendo un hechizo en un caldero que echaba humo sin parar.La bruja se puso muy contenta al verlos,y sin darse cuenta, en la ventana de la derecha,Gabriel se dio cuenta que había sentado un pequeño dragón que tenia una carita muy triste, y que si lo viera la bruja se enfadaría mucho con el y trataría de echarlo fuera.Así que,sin dudarlo, puso una excusa y salio de la casa, mientras las niñas charlaban con la bruja.Dio la vuelta a la casa y allí estaba el dragoncito, lloriqueando sin parar.Gabriel le advirtio de su presencia, y lo cogió con su mano, para que la bruja no lo viese, le pregunto entonces que era lo que le pasaba,el dragoncito le explico que había perdido a sus mama, y no sabia como buscarla,no sabia donde estaba.Gabriel prometió ayudarle a encontrar a su madre,así que el dragoncito respiro un poco mas tranquilo,había llegado hasta allí, porque le habían dicho que la bruja podría ayudarle a encontrarla, lo que no le advirtieron era que a la bruja no le gustaban los dragones.

Gabriel se metió al Dragoncito en el bolsillo de su camisa, y entro dentro de la casa, ya le había dicho que no asomara su cabecita y que no dijese ni una sola palabra.Una vez dentro, le pregunto a la bruja que cuantos dragones había encerrado esta semana en el lago oscuro, a lo que la bruja le contesto, que dos, un gran dragón rojo, y a una dragona con un lazo horrible en su cabeza de color rosa,que le había dado mucha pena encerrar a la dragona, pero que esperaba soltarla en breve, al oír eso el dragoncito, comenzó a moverse dentro del bolsillo de la camisa de Gabriel,y la bruja se dio cuenta.Gabriel entonces, dejo que asomara su cabeza, y le pidio a la bruja, que liberase a la dragona que tenia encerrada en el lago.Explico que aquel pequeño dragoncito buscaba a su mama y que posiblemente era la que tenia encerrada.
Bajaron todos por las escaleras oscuras, un camino largo, y oscuro solo alumbrado por las antorchas de fuego, que estaban colocadas en cada tramo.Al llegar allí, se escucho al dragón gruñir , y la bruja se asomo a través de la ventana de piedra, para ver exactamente donde estaban.Sin duda, había que entrar y y persuadir de alguna manera al dragón rojo, y conseguir que se apartase de la puerta para poder sacar a la dragona y devolverla junto a su hijo.

¡Trabajo para el Equipo Mágico!.Gabriel entro allí, seguido por Gabriela y Aurora, mientras la bruja esperaba fuera.Había que hacerlo rápido, el dragón rojo podía atacar, y no se podría salir de allí tan fácil.
Gabriel se coloco en el final del camino de piedra que daba toda la vuelta al lago, y Gabriela y Aurora estaban también preparadas para cubrir a Gabriel,así que a la de tres, Pego un grito, que hizo volverse al dragón, Gabriel entonces salio corriendo por el camino, y las niñas, sacaron a la dragona del rincón donde estaba.Entonces la bruja, abrió la puerta para que la dragona, escapara escaleras arriba, y las niñas salieron detrás de ella,no podría salir, desde la  puerta de los pisos superiores tampoco- porque  también estaba cerrada, así que no había peligro de que se escapase.

Mientras tanto,Gabriel, ya había conseguido librarse del dragón rojo, y habían cerrado la puerta, dejándolo atrás con sus horribles gruñidos, y su incesante fuego.
Las niñas subieron lentamente, la dragona estaba muy asustada, así que iban tranquilizándola con palabras, y diciéndole que su pequeño hijo, había venido a buscarla.Entonces llego Gabriel, y la bruja, que al verla la dragona, se echo a temblar muerta de miedo.La bruja entonces le dijo que no temiera nada, que no le haría daño.

En ese momento, su pequeño hijito salio del bolsillo de la camisa de Gabriel, y corrió hacia su madre,poniéndose a llorar los dos de alegría al verse.La bruja pidió perdón, prometiendo no volver a encerrar nunca mas a dragones ,solamente a los que hiciesen daño de verdad.Después de despedirse de todos, la dragona y su pequeño hijo, se fueron a través del bosque muy muy contentos.

El equipo mágico,se despidió de la bruja de la magia violeta, prometiendo volver muy pronto a visitarla...
¡Menos mal que en esta ocasión el equipo mágico, hizo que la bruja fuese justa!.Gracias por tu visita....
¡Un besito del Equipo Mágico!.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre pagan justos por pecadores, pero al final termina triunfando la verdad y la comprension. Muy bien Equipo Magico!!!!

Margarita dijo...

Muy bonito, sigue adelante...

maite tobio roldan dijo...

¡¡Muchas gracias Margarita!!,me alegra mucho que te haya gustado,gracias por leer mis cuentos.Un abrazo.