sábado, 15 de diciembre de 2012

Navidad... El toque mágico de un Equipo Mágico!

Desde aquel amanecer del día 8 de diciembre en el que reunidos nuevamente todos los representantes de los habitantes del Bosque Encantado, en el gran salón del Castillo del Hada del Oeste, recibieron al Espíritu de la Navidad. Los integrantes del Equipo Mágico, no paraban de asombrarse cada vez que deseaban una feliz Navidad a todo aquel que se cruzaba en su camino. Tanto daba si era conocido como si no lo era, a veces bastaba estrechar la mano de alguien o brindarle un cálido abrazo, para experimentar una sensación de felicidad y ver como la persona que recibía el saludo y era invadida literalmente por el espíritu navideño.
Por otra parte gracias a su magia nuestros amigos eran capaces de ver como el Espíritu navideño recorría cada persona de pies a cabeza en una fracción de segundo! Impresionante! Y muy reconfortante también era ver caras tristes y apesadumbradas transformarse en rostros iluminados y llenos de paz, de amor y sobre todo de esperanza...
Pero no siempre era tan sencillo, pues muchas personas que se encontraba sometidas a una profunda soledad, al egoísmo y la desesperanza, no siempre abrían su corazón para dejar entrar al Espíritu Navideño...
Un día que se encontraban disfrutando de un paseo familiar, las niñas encontraron con una difícil misión...
Jugaban las tres en un parque cercano, mientras sus padres charlaban muy animados sentados en la terraza de un viejo pero acogedor bar centenario, cuando Aurora llamó la atención de Amanda y de Gabriela...
- Mirad! - Les dijo - Aquella anciana necesita ayuda con las bolsas, vamos a ayudarle?
- Vamos! - Asintió Amanda con la cabeza..
- Esperad un momento mientras aviso - Les detuvo un momento Gabriela.
En un segundo corrió donde estaba Gabriel y le susurró al oído lo que iban a hacer. Su papá dio un vistazo a la mujer que luchaba por meter las bolsas en el carro de la compra, mientras un pequeño perro le tiraba de la correa por liberarse, una situación que requería una mano solidaria sin duda, o bien de seis. Luego miró a la niña apurada y llevando el indice de la mano derecha cerca del ojo derecho, mientras miraba fijamente a la niña, dijo - Con cuidado...
 La niña no le dio tiempo a agregar nada más, corrió disparada junto de las demás y se dirigieron a ayudar a aquella pobre mujer.  En esos momentos mientras las niñas se encaminaban a ayudarla a la anciana mujer se le escapó el pequeño perro, que les salió al encuentro ladrando y saltando no les dio ningún miedo; es más comenzó a rodear a Amanda y a jugar con ella a las carrerillas  como si le conociese desde siempre.
Aurora y Gabriela saludaron con un alegre.
 - Hola!!! podemos ayudarla???
A lo que la mujer respondió afirmativamente, ensayando un breve sonrisa mientras se sentaba en un banco a descansar sus piernas cansadas.
- Gracias, niñas sois muy amables las tres - Comento la anciana sonriendo de igual manera que al principio, mientras estiraba los brazos para acunar al perrito que le alcanzaba Amanda.
- De nada - cantaron las tres al unísono como si lo practicasen a diario
Y callaron, no por nada sino porque no habían visto aún al Espíritu de la Navidad, manifestarse en aquella persona...
- Pasa algo malo - Pregunto la mujer al verles los rostros ansiosos - Oh, lo siento...- Volvió a sonreír vagamente - Disculpadme no me presentado, Mi nombre es María y este es mi fiel compañero Spot...
Saliendo de su letargo las niñas también se presentaron, primero Aurora, luego Gabriela y por último Amanda.
- De nuevo os doy las gracias por ayudarme - Continuó María - Siento no tener ninguna cosa para compensarles, es que me gaste lo que me quedaba en un regalo para mi hija mayor que viene a verme en un momento, es más ya debería de estar aquí....
Rápidamente con su habitual sonrisa las niñas le mencionaron su desinterés por cualquier tipo de recompensa, pero antes de despedirse Gabriela deseaba saber algo más, sobre todo porque el Espíritu Navideño seguía sin actuar en ella y ya habían pensado en la advertencia de no insistir del Hada ... Pero...
- Disculpeme señora - intervino Gabriela
- La mujer respondió rápidamente - María por favor - volvió a intentar sonreír.
- Señora María..
De nuevo la mujer le pidió que solo le llamase María
- Marta - comenzó Gabriela con cierta incomodidad pues no estaba acostumbrada a tratar a las personas mayores de otra forma - Porque no recibe a su hija en su casa, aquí hace frío y han de estar muy incomodas con esta brisa que es muy fresca también, para esta época en la que el sol se va pronto..
Suspiro muy hondo aquella anciana mujer llamada María, Los recuerdos le dejaron mirando al horizonte como si la memoria tardase en volver de entre sus pasos.... Esta vez tardó en contestar...
- Yo no tengo casa pequeña, paro en un albergue donde me dan de comer un par de comidas al día y tengo un sitio donde asearme a diario - Las niñas oían aquello sin lograr encajarle en sus cabezas - Lo único que me da más penita es dejar a Spot fuera, a la intemperie, pero el queda en buenas manos con un amigo que vive en la calle y no duerme en el albergue - Es por eso que no puedo encontrarme con mi hija en otro sitio...
Las niñas se quedaron con un nudo en la garganta hasta que Aurora hilvanó una frase completa...
- Y su hija no tiene una casa donde recibirle o vivir con ella?
De nuevo el silencio y la mirada perdida en los recuerdos resumidos en una simple y casi resignada contestación...
- No eso no va a ser posible...
La conversación se interrumpe la mujer se levanta de improviso, dejando al perro en el suelo, una lagrima sola recorre una de sus mejillas.
Alguien se aproxima, otra mujer algo mas joven viene a encontrarse con ella que le sale al encuentro, un encuentro que se resume en un:
- Hola mamá - algo frío y distante adornado con un par de besos a la francesa...
- Y los niños, donde están.. Están en el auto... Donde estacionaste? - María se mueve ansiosa tratando de encontrarles...
- Que no mamá, los niños están en casa - Replica la mujer con dureza repasándola de sí - La última vez me costó un montón llevármelos, además con este tiempo no los pienso sacar a ningún sitio y menos a un parque...
Muy a su pesar la mujer se inclinó por darle la razón, asintiendo gravemente con la cabeza vuelve a sentarse recibiendo nuevamente de manos de Amanda a Spot que se acurruca en sus brazos buscando el calor y el cariño que solo ella le sabe brindar.
Amanda vuelve con sus amigas que con un nudo en la garganta se despiden de María sin poder hacerle el regalo del Espíritu de la Navidad. También se despiden de su hija que sigue ignorandoles sin más.
Desconsoladas las niñas se dirigen donde sus padres en busca de consuelo, pero al pasar cerca de un seto oyen unas risas que para cualquier otro niño hubiesen pasado desapercibidas, pero no para ellas.
Al inclinarse y observar el interior del arbusto descubrieron a un pequeño ser que se reía sin cesar. Se trataba de un pequeño elfo vestido de color negro que blandía en su mano un pequeño colgante del cual pendía una perla negra en la cual se veían reflejadas las imágenes de maría y su hija en plena discusión.
Las niñas se separaron del seto un momento para no ser percibidas por el pequeño elfo y Gabriela les dijo:
- Aparentemente el elfo tiene un hechizo poderoso que impide que María y su hija reciban el espíritu navideño, voy a buscar a papá para que nos ayude..
- Sí - interrumpió Aurora será mejor que nos unamos - La magia de la perla negra parece muy poderosa...
- Pronto Gabriela - agregó Amanda - Parece que la hija de María ya se va...
Efectivamente la hija de María se levantaba en ese momento del asiento del parque mientras su madre le rogaba que se quedase un poco más, pero la hija insistía señalando el reloj de su muñeca sin cesar.
Pero cuando  Gabriela se disponía a ir en busca de su padre, Gabriel ya venía a su encuentro rápidamente casi tan desesperado como ellas pero por otro motivo.
el colgante magico habia comenzado a indicarle el peligro y no dudó ni un segundo en partir en busca de las pequeñas..
- Qué ha pasado mi colgante a comenzado a iluminarse y venido inmediatamente... contadme que sucede?
Rápidamente las niñas le explicaron lo sucedido y le indicaron donde estaba el elfo y su perla negra.
- Aparentemente hay que tener cuidado, vamos a rodear el seto y a utilizar los colgantes mágicos a plena potencia esta magia parece ser muy potente..
Al unísono se colocaron alrededor de la planta, Las niñas no dejaban de mirar a María que le rogaba a su hija que no le dejase sola, pero esta ya había dado media vuelta y se marchaba..
-Ahora! Todos juntos - Gritó Gabriel
Los cuatro apuntaron con sus colgantes mágicos en dirección al seto donde el elfo no paraba de reírse como un poseído. De pronto dio un gran salto envuelto en la luminosa acción de los colgantes mágicos y cayó al suelo como fulminado por un rayo, si hasta le salía humo del cuerpo...
-Creo que ya está -Dijo Aurora
- Sí creo que si - Contestó Gabriel - Alto, paren .... Ya es suficiente!!
Instintivamente las tres se volvieron en dirección a María y le abrazaron con fuerza!
Esta vez si funcionó... El Espíritu de la Navidad comenzó a invadir el cuerpo de la anciana mujer que comenzó a sentir una inexplicable sensación de bienestar
- Pero como...? - Dijo María - No entiendo nada - Sonreía y lo hacía a carcajadas mientras se abrazaba alas niñas...
Su hija que se había dado la vuelta ya que no entendía tampoco lo que pasaba llegaba hasta ellos con una gran sonrisa y con el pequeño Spot en los brazos...
- Increíble - Comentó Gabriel mientras miraba la escena y es que el pequeño Spot invadido por el Espíritu navideño había alcanzado a la hija de María saltando entre sus brazos y contagiandole de aquel espíritu navideño, le había hecho volver sobre sus pasos para abrazar a su madre; algo impensable con aquel elfo malo utilizando la magia de la perla negra.
Luego de todas estas emociones las niñas presentaron a Gabriel a María y a su hija y todos se despidieron con los mejores deseos para esta Navidad...
Ahhh!! María fue invitada por su hija a vivir pasar estas fiestas en su casa junto a su esposo e hijos y ademas le pidió que se quedase para siempre a vivir con ellos... Fantastico!!!
María contestó prudente que ya se vería y que era mejor ir poco a poco, habían sido muchos años de soledad y le iba costar acostumbrarse a la compañía de nuevo...
Ya de regreso en el Castillo del Hada del Oeste, el Equipo Mágico entregó al pequeño elfo en una botella mágica  aún dormido y también el colgante con la perla negra en una mágica caja de cristal que les preservaba de su maléfico poder.
El hada despertó al elfo y le liberó del hechizo de la maléfica perla negra, este besó en señal de gratitud las manos del hada y se despidió de ellos cantando y dando las gracias al Equipo Mágico.
La perla negra fue guardada en celoso secreto en el arcón de las herramientas prohibidas y una vez que el hada quedó a solas con el Equipo Mágico les dijo:
- Habéis desobedecido mi orden de no insistir con aquellos en los que el Espíritu Navideño no puede entrar, y quizás no sois conscientes del peligro que os ha amenazado...
- Pero - comenzó a hablar Gabriela - Nosotras ...
- Un momento - le interrumpió el hada - Dejadme terminar...
El hada se volvió hacia la imagen de la perla negra que había hecho aparecer con un pase mágico...
- Llevábamos mucho tiempo buscando esta perla maléfica y gracias a la inexperiencia de su poseedor y a vuestra presteza y rapidez hemos podido recuperarla. La perla es extremadamente poderosa y su magia posee además la capacidad de dominar la mente de su poseedor, utilizándole para dispersar el mal por doquier...
- Estoy muy agradecida de vuestra ayuda en este caso pero también quiero que seáis mas cuidadosos en el futuro.
Dicho esto se volvió a abrazar y a besar a las niñas ya que después de regañarles por su temeridad tenía muchas ganas de ver sonreír a aquellas caritas un tanto tristes que se les habían quedado...

2 comentarios:

maite tobio roldan dijo...

¡¡Fantasticos cuentos navideños, lleno de buenas intenciones, mucho amor y solidaridad,y es que este equipo magico,es estupendo!!.Gracias mi amor, por crear ese sentimiento a traves de las palabras.

Anónimo dijo...

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