viernes, 13 de enero de 2012

De visita a la Granja de los Abuelos...


El día de hoy iba a ser como siempre especial, se habían organizado los papas de las niñas, para llevarlas a casa de los abuelos de Aurora, era una casa de campo, y con una granja con bastantes animales.Para Gabriela, era la segunda vez que visitaría un lugar así.Había ido con el colegio una vez a conocer una granja, pero era mas pequeña y no recordaba mucho de aquel lugar.Así que estaba muy contenta, porque además iria de nuevo a visitar a los abuelos de su amiguita Aurora, que la trataban muy bien y le daban cosas muy ricas de comer.

Se pusieron en marcha, había unos cuantos kilómetros desde allí, hasta la finca.El paisaje era de invierno, los arboles desnudos,se veía muy bien el río desde la carretera porque no había demasiada vegetación, así que iban encantadas de ver todo aquello.Se adentraron en el camino de tierra, aun guardaba en algunas zonas, el agua caída de días atrás, unos días de lluvia intensos.Cuando aparcaron, en la puerta ya los esperaban los abuelos de Aurora, que al ver a las niñas las abrazaron intensamente,estaban contentísimos de recibir a las dos familias.



La casa estaba calentita, la gran chimenea del salón,estaba encendida, unos troncos muy grandes se quemaban dentro, y daban calorcito a la casa.Y de la cocina salia un olor riquísimo, y es que la abuela estaba preparando un gran asado en el horno de una gran cocina de hierro que también ardía a todo trapo.En el horno, se estaban haciendo galletitas, y el abuelo había recogido unas verduras frescas y tomates grandotes y rojos,con un aspecto delicioso.

Las niñas cantaban sentadas alrededor de la mesa, estaban muertas de frío y necesitaban estar un rato allí adentro para entrar en calor.
Estuvieron un buen rato contando las cosas que habían hecho en el colegio,y que habían aprendido.Entonces el abuelo, les pidió que le ayudasen a darles de comer a los animales, a lo que las dos niñas inmediatamente obedecieron.¡¡Estaban deseando verlos!.

Primero los caballos,había cuatro,dos marrones y uno blanco y otro negro.Luego los cerditos, había ocho, y una de las cerditas había tenido dos cerditos chiquititos que iban y venían a su lado.Luego las gallinas, un montón de gallinas y pollitos,luego los conejitos,que de ellos había nueve,dos negros y el resto blancos y con manchitas marrones otros,una preciosidad,¡Esponjosos!,y todavía quedaba el huerto.Allí el abuelo había plantado repollos, patatas,tomates,judías,lechugas,pimientos verdes y rojos,¡una autentica huerta que el abuelo cuidaba muchísimo y muy bien!,todo estaba dentro de una gran caseta de plástico para protegerlos del frío,al fondo de aquel lugar, la abuela también tenia su rincón, las flores, era una enamorada de las flores, y tenia de todas clases, ella decía que después en primavera su jardín era el mas bonito de todos los alrededores, y al ver aquellas flores, las niñas se quedaron convencidas de que era así.

Llego la hora de sentarse a la mesa, y las ensaladas con los productos del huerto estaban deliciosas, pollo asado, carne en salsa con unas patatas riquísimos y después de postre galletitas y la ¡¡riquisima tarta de chocolate de la abuela!!,jajaja.Cuando quisieron levantarse les costo mucho hacerlo, porque estaban muy llenos.Se sentaron después para ver el atardecer desde los ventanales grandes del salón, el atardecer en aquel lugar era magia,precioso, ver como el sol se iba a dormir,y con el calor de la chimenea,un día fantástico el de hoy.Llegaron tan rendidas a casa, que se fueron a dormir sin rechistar...

Otra genial aventura del equipo mágico.Un besito!!

1 comentario:

GABRIEL RIVEROS dijo...

Así es a dormir que en cualquier momento se produce algún descalabro y el Equipo Mágico tiene que entrar en acción!!!