miércoles, 28 de diciembre de 2016

Las maldades del Duende Oscuro...

Tras un largo periodo de descanso, debido a acontecimientos ajenos al Equipo Mágico, no he podido entrar y contaros nuevas aventuras, pero finalmente ¡¡¡YA HEMOS VUELTO!!!.
Y en esta nueva aventura, nos adentramos de lleno en los preparativos de  Navidad, Gabriela y Aurora, empezaban a ponerse mas nerviosas de lo habitual, y siempre por estas fechas, tenían pensado muchas cosas, para compartir con las Hadas y Duendes del Mundo Mágico.
Les gustaban mucho las manualidades, y preparaban, muñecos de nieve, bolas para el árbol, tarjetas de felicitación y ¡todo hecho a mano!. Inmersas en todas estas cuestiones, Gabriel se paseaba por la habitación de Gabriela, para ver como iban los preparativos.
En las tardes de Diciembre, hace frío, a veces sol, a veces viento, a veces lluvia, es el loco tiempo del invierno.Pero al Equipo Mágico, también le gustaba pasear por el bosque, y hacer fotos de esos maravillosos colores que esta estación compartía con ellos,  llenaban todo el entorno, de un mágico y maravilloso lugar para disfrutar.

Eran las cuatro de la tarde, el sol, brillaba, y una brisa fresca movía las hojas de los arboles cercanos, Gabriel subió a buscarlas, para dar un paseo, antes de que anocheciese, que en esta estación, era algo que no gustaba demasiado a las niñas, ya que anochecía demasiado rápido.
Bajaron los tres y se dirigían a la puerta, pero antes hicieron una visita a la cocina, recogieron unas galletas y un zumo para el camino, y salieron sin mas.
Cogieron el camino hacia el bosque, apuraban un poco el paso, ya que el sol bajaba sin remedio, y no querían que se hiciese demasiado de noche para volver.
Al llegar a la entrada del bosque, dos pequeñas hadas del otoño, les esperaban. Una de ellas lloraba, mientras la otra la consolaba, Gabriela, se acerco, necesitaba saber que era lo que le pasaba, y comenzaron a contarle:
- Esta mañana, en el camino del viejo puente de piedra, se escucharon dos estruendos que despertaron a todas las hadas , salieron de sus setas asustadas, y el Hada del Oeste, mando a varias de nosotras a averiguar que era lo que ocurría, así que nosotras dos y el hada Sara, nos dirigimos hasta el viejo puente. La verdad íbamos muertas de miedo,ya que no sabíamos que era lo que nos íbamos encontrar. Al llegar todo parecía normal, escuchábamos a los pequeños pajarillos que cantaban en las ramas del viejo roble, y a lo lejos las voces de los duendes que trabajaban en el bosque, como os decía todo normal.



Después de comprobar que nada ocurría nos disponíamos a volver, y el viejo roble, comenzó a moverse, y de pronto, un gélido viento nos arrastro a través de sus ramas, hasta adentrarnos en la profundidad del tronco. No sabíamos que ocurría, un gran silencio , y oscuro,muy oscuro, no veíamos absolutamente nada. De pronto, una gran luz azul cegadora vino hacia nosotras, y tras ella, apareció un gran duende, feo, y oscuro.
Gritamos pidiendo ayuda pero nadie nos escuchaba, y tras gritar, Elsa y yo,nos encontramos fuera del viejo roble de nuevo. Al levantarnos pudimos comprobar que Sara no estaba, la buscamos por todas partes, gritamos su nombre, pero no ha vuelto a aparecer, el viejo roble y ese duende oscuro se la trago y no la ha devuelto.El Hada del Oeste, ha puesto en alerta a todo el reino, y es por eso que necesitamos vuestra ayuda.
Tras escuchar al Hada, el Equipo Mágico, se puso en marcha hacia el Castillo del Hada del Oeste, sin duda, requería de su ayuda sin demora.
Llegaron al Castillo y tras hablar con el Hada, se encaminaron hacia el viejo puente de piedra, donde se encontraba el viejo roble. Al llegar, Gabriel intuía un temblor, en el viejo roble, y como había pasado con las pequeñas hadas, el Equipo Mágico, fue tragado por el viejo árbol, encontrándose en un momento , en el interior oscuro.

De pronto la misma luz azul, que antes habían visto las hadas, y tras ella el Duende oscuro, el Equipo Mágico, armado con sus Medallones del Poder, crearon una gran linea divisoria, y el Duende tuvo que detenerse. Al verse amenazado, acerco hacia el a la pequeña Hada Sara, amenazando con hacerla daño si el Equipo Mágico le hacia algo . Todos se detuvieron de pronto, un gran temblor, hizo que todos se quedasen paralizados, y nuevamente a oscuras. El Equipo Mágico comenzó a toser, estaba todo lleno de polvo, lo comprobaron cuando sus medallones comenzaron a brillar de nuevo , pero... ¿y la luz azul?, ¿ Porque no se escuchaba al Duende, ni brillaba la luz azul?, ¿ Donde estaba la pequeña Hada Sara?. Una pequeña luz debajo de una madera, brillaba intermitentemente, y Gabriela, fue hacia ella, para liberarla. A través de los huecos del viejo roble, comenzó a entrar la luz del sol, permitiendo que todo se llenase de luz, así fue como se dieron cuenta, que el Duende Oscuro, estaba atrapado bajo las ramas , ¡ muchísimas ramas!, que le impedían moverse. El Hada del Oeste se acerco hasta el y con una pequeña botella, metió en ella al malvado Duende oscuro, sellando la tapa con un sello mágico, para que nunca nunca mas, pueda volver a hacer ninguna maldad.


Una vez de regreso al Castillo del Hada del Oeste, todos estaban mas tranquilos y contentos, y las pequeñas hadas amigas se volvieron a reencontrar y a sonreír.
¡ Gracias Equipo Mágico!.¡ El Poder de la Magia, nuevamente ha ganado contra el mal!

sábado, 16 de abril de 2016

Viajando al Mundo de los Espejos...

Gabriela y Gabriel, sentados en el acantilado al amanecer recordaban su última aventura. Miraban al mar, escuchaban el sonido de las olas, y reían al recordar la aventura vivida.
Rodeados de flores, oliendo a mar y a primavera, se tumbaron los dos sobre la hierba fresca. Gabriela cerró los ojos, le había entrado un poco de sueño y se quedaba dormida, pero algo hacia cosquillas en su mano, pensaba que era su padre y rápido le dijo,mientras reía:
¡ papá, dejame !
Gabriel también había cerrado los ojos, pero al escuchar la risa de Gabriela, se volvió a mirarla, y se dio cuenta que quien estaba haciendo cosquillas a su hija, era un hada azul,.
¡ hola!- dijo el hada.
-Mi nombre es Azuzena, soy el hada de la primavera.
¡ Hola Azuzena !, contestaron casi a la vez Gabriela y su papá.
Azuzena comenzó a hablar, les había preguntado, si les gustaba la primavera y el olor de las flores, el sonido de los pajaros y el olor de la hierba fresca, y mientras contestaban, el paisaje había cambiado totalmente. Ya no se oía el mar, aunque si había sonido de agua, olía a flores,y además todo estaba rodeado de pasto fresco. Los miembros del Equipo mágico, se miraron entre si, extrañados, sin saber que estaba pasando y como habían llegado allí.
Azuzena reía contenta,acompañando a los pajarillos,que revoloteaban felices en el gran cielo azul.

Corriendo en la lejanía, veían a alguien venir hacia ellos, pero no lograban saber quien era, todavía estaba demasiado lejos y además no era demasiado grande, así que se volvieron a mirarse sin entender nada.
Cuál fue su sorpresa, cuando al acercarse pudieron ver entonces, que se trataba de Aurora, su amiga de aventuras.
Al llegar donde ellos, y tras recuperar la respiración tras la carrera,les pidió que la acompañasen a un lugar. Extrañados por la petición y sobre todo, por no contar con la información necesaria, decidieron seguirla, dejando atrás a Azuzena y a los pajarillos, que seguían ensimismados en sus propios juegos.
Mientras caminaban siguiendo a Aurora,el camino nuevamente fue transformándose y no sabían muy bien porque, era como viajar en el tiempo, como si en cada paso dado , estuviesen en un nuevo lugar.
Los arboles cubrían la mayor parte del paisaje y Aurora cada vez,se alejaba mas de ellos, era como si estuviese escapando de algo o de alguien. Todo era muy extraño, y los dos miembros del Equipo mágico, se miraban en silencio, caminando mas rápido cada vez y sin perder de vista ningún detalle. De pronto, algo les llamo la atención, y sin casi ni tiempo a prepararse, de un viejo árbol cayó un duende, vestido de negro y con un gorro dorado, Gabriela,agarro su colgante mágico de la Sabiduría y Gabriel hizo lo mismo con el suyo. Sus fuerzas,se mantuvieron unidas, mientras el duende reía sin parar. Ramas oscuras,piedras y la entrada de una cueva, era lo que se podía ver en aquel lugar, oscuro y sin ninguna luz. Pero sin esperarlo, una gran luz inmensamente fuerte lo invadió todo,dejando al Equipo mágico sin poder ver nada. Los haces de luz de sus colgantes dejaron de irradiar luz, y cayeron de sus manos. Tras la fuerte explosión de luz, y sin haber recuperado todavía la visión plenamente, una figura borrosa, se vislumbraba ante ellos. Gabriela, reconoció enseguida aquellas ropas,¡ eran de su amiga Aurora !,y rápidadamente dijo:
¡ menos mal que estas aquí Aurora!.
Esta, al oírla, comenzó a reír y a transformarse en un hada oscura con un halo negro y dorado que la rodeaba.

Gabriela no salia de su asombro, ¿ Aurora ?- decía la niña, sin entender que era lo que ocurría.
Gabriel del otro lado, había recuperado los colgantes mágicos, y los mantenía unidos, para poder usarlos en cualquier momento sin que pudieran volver a perder su poder.
Sin mas, una gran ventisca,provocada por el hada oscura arrastro a Gabriela, hacia el interior de la cueva, sin que Gabriel pudiera rescatarla. Ya en el interior, la niña se encontró otra nueva sorpresa y es que dentro de un gran caldero, estaba su amiga Aurora, esta vez si, la verdadera, lista para ser parte de un gran hechizo. El hada, se colocó al lado del caldero,seguida de su duende, que arrastraba,un gran saco, preparado para la pócima.
El hada oscura entonces dijo:
-  ¡ Así que vosotros sois el Equipo mágico, el poderosísimo Equipo Magico! !,soltando una carcajada horrible.
Pues debéis saber, que tendréis que tener una fuerza infinita para vencerme, o bien...
¡ entregarme sin demora, vuestros colgantes mágicos, entregándome también vuestra fuerza,o tu raquítica amiga sera un ingrediente mas de mi pócima !.
Gabriela estaba tan sorprendida, que no podía reaccionar, no sabia que suerte había corrido Gabriel,poseedor de los dos colgantes mágicos...
¡ Ah ! - dijo la bruja, ¡ uno ya lo tengo en mi poder, he decir que no me costo demasiado recuperarlo !. Y los otros dos, bueno, los otros dos,ya están aquí, y deberéis entregarmelos sin demora.
¡ Nunca!- grito Gabriela, enfureciendo al hada oscura,tanto que sus ojos Se volvieron rojos,como si de rubíes se tratasen, ¡ Oto ! ,grito el hada ¡ enciende el fuergo !. Y allá fue, cogió una pequeña madera y se acerco a unas de las velas,prendiendo el palo.Las niñas se miraron indecisas,y a la vez temerosas por no saber que podrían hacer para combatir el poder de aquella malvada hada,y terminar con ella.

Cuando Oto  iba a prender definitivamente la hoguera, para que el caldero  comenzase a calentarse, dos intensos rayos de luz,entraron en la cueva, uno verde y uno azul,dando pie a que el colgante que estaba en poder de la bruja de color rojo,se uniera con su destello a los otros dos. Un gran remolino de color, cambio el color de la habitación, y de la nada, unas grandes ramas, de un gran árbol, atrapo a Oro y al hada oscura entre sus ramas. El hada,gritaba enfurecida, sin poder moverse al igual que su duende asistente, y poco a poco fueron tragados por aquel remolino que se metía dentro del caldero. La luz lleno todo de nuevo, habían desaparecido la oscuridad, la cueva y los grandes árboles. El sol iluminaba, todo, allí estaban los dos miembros del Equipo mágico, de nuevo,tumbados en la fresca hierba en el acantilado. Se miraron y Gabriel,se miro su mano derecha,comprobando que los colgantes mágicos estaban en su mano. Volvieron a cerrar los ojos y sin mas, se quedaron allí riendo y charlando.
Pero... ¿ Que paso con Aurora ?, ¿ Habría vuelto a su casa ?... ¡ Quien sabe !,no os perdáis la próxima aventura del Equipo mágico,para descubrirlo... ¡ Hasta pronto duendes y hadas!.

domingo, 10 de enero de 2016

La Montaña Oscura...

Se habían terminado las vacaciones de Navidad, y después de aquellas aventuras pasadas, el Equipo Mágico, había vuelto a sus actividades diarias. Gabriela y Aurora a sus clases, y Gabriel a su trabajo.
Un frío día de invierno, había amanecido, y a través de la ventana, Gabriela veía batirse las ramas del gran árbol, que a lo lejos se veía. Un viento huracanado, y de vez en cuando, nieve.
Con aquel espantoso viento, las clases se habian suspendido, y todos estaban en casa. Gabriel trabajaba con su ordenador, el también había decidido no ir a la ciudad y quedarse cómodamente en casa trabajando.
De vez en cuando la nieve batía sobre las ventanas, traída por el viento. Y Gabriela, apoyada en el cristal, pensaba en la fiesta de la Navidad de las hadas y de lo bien que se lo había pasado. De pronto, un pequeño golpe hizo que Gabriela se quedase mirando para la ventana extrañada. Y vio a una pequeña hada verde, que resbalaba a través de la ventana,junto a los copos de nieve, batida por el viento. Rápidamente, Gabriela abrió la ventana, y recogió a la pequeña hada, que no podía articular palabra debido al golpe y al frío. Gabriela soltó una carcajada, al ver la cara de enfado de la pequeña hada.

La cubrió con una pequeña manta guardada para ocasiones especiales, y la ayudo a entrar en calor, sujetándola con sus manos. El hada poco a poco entro en calor, y su cara iba cambiando de aspecto, aunque refunfuñaba todavía, quejándose de porque la habían hecho salir con aquel endemoniado tiempo.
Mi nombre es Rebeca, dijo el hada y vengo a darte un mensaje:
- Mas allá del Reino de las Hadas, esta la montaña oscura, y hace unos días, una gran nube azul sale de ella. El Hada del Oeste no sabe que ocurre, y después de enviar a Tobias como emisario para poder saber que ocurre, a día de hoy aun no ha vuelto.
Es muy raro, que no sepamos nada de Tobias, el Hada del Oeste ha consultado con los magos del Reino, y a través de sus colgantes mágicos solo se ve esa cortina de humo de color azul, que no permite ver nada mas. Por eso, me envía, el Equipo Mágico, debe encaminarse hacia la montaña oscura, y tratar averiguar que pasa.
Al escuchar la orden de la Gran Hada, dejo abrigada sobre su cama a la pequeña Rebeca, y corrió a contarle a Gabriel primero y a Aurora después, lo que el Hada del Oeste les había encomendado.
Con grandes abrigos y muy muy abrigados, no les quedo mas remedio que encaminarse a la montaña oscura. Al adentranse en el bosque, no sin antes luchar con el viento y la nieve, los miembros del Equipo Mágico, comenzaron a sentir el calor de los rayos del sol, del camino de primavera, el aroma de las flores, el cielo azul y el cantar de los pájaros, les hacia sentir que la magia de aquel reino era única.

Bajo el Árbol de la Sabiduría dejaron sus abrigos, gorros, bufandas y demás, porque en aquel lugar no los necesitaban. El Colgante de la Sabiduría de Gabriela, comenzó a brillar, un azul intenso, que sin duda, alerto al Equipo Mágico, aquel colgante, era capaz de emitir muchos colores, pero no un único color.
Llegaron a los pies de la montaña oscura y sin perder tiempo, se adentraron en el túnel, el colgante de Gabriela, emitía ahora un azul mucho mas intenso, y al tocarlo, ¡estaba muy caliente!.
Oyeron unas risas a lo lejos, se miraron, y se adentraron en la gruta, sin hacer ruido.
Al llegar dos grandes gnomos, jugaban con unas bolas grandes de color azul intenso, que cuando caían se desvanecían, en el aire, y el humo salia por la gran chimenea de la gruta.
Parecía que todo era simplemente un juego, sin ninguna maldad... pero, no era así. Los pequeños duendes del reino del Hada del Oeste, traían vagonetas a través de los raíles, de brillantes piedras azules, al llegar las vagonetas, los envolvían en las bolas azules y los zarandeaban a su antojo, haciéndoles daño y produciéndoles mucho miedo. Los miembros del Equipo Mágico, con Gabriela a la cabeza, se puso manos a la obra, y también se sumaron a las idas y venidas de aquellas vagonetas. Aprovecharon a subirse a una de ellas, que los Gnomos malvados mandaban vía abajo de un empujón.A una gran velocidad, Gabriel asomo la cabeza, y lo mismo hizo Aurora,intentando averiguar cuando y como pararían aquel cacharro.Pero al final del camino, los pequeños duendes, paraban los vagones, con ayuda de unos grandes palos de madera. Al ver al Equipo Mágico, se llenaron de alegría, sabían perfectamente que ya no estaban solos, así que una vez que quedaron de llevar a cabo su plan, todos estaban ya en sus posiciones. Gabriela, arrastraba montaña arriba la vagoneta llena de piedras azules brillantes, mientras escuchaba a aquellas malvadas criaturas como se reían, y como iban bajando las vagonetas a toda velocidad por la vía paralela a la suya.

A punto de llegar, Gabriela saco uno de los candados que enganchaba una de las pequeñas puertas que las vagonetas tenia en los laterales, y llego donde los Gnomos estaban. Y al ver que estaban muy entretenidos con su juego, aprovecho, y de un solo golpe, envió la vagoneta contra ellos,que enfurecidos, de un manotazo lo tiraron contra una de las paredes, entonces, Gabriela,  Gabriel y Aurora que habían llegado corriendo a través del túnel, levantaron sus colgantes mágicos, y con todas sus fuerzas, hicieron que brillasen con unos intensos colores, que cegaron a los Gnomos, y que dieron tiempo al Equipo Mágico a subirlos con su magia a la vagoneta y a toda velocidad marcharon cuesta abajo, al llegar al final del camino todos los duendes, los esperaban con los grandes palos, que les sirvieron para darles el ultimo empujón y enviarlos así, al infinito, tanto tanto, que nunca mas se les volvió a ver.
Se felicitaron todos, saltaban, cantaban, al ver que aquellos malvados Gnomos, ya no iban nunca mas a molestarles ni esclavizarles. Y Tobias también, volvió a sonreír, al saber que podía ir de vuelta al Reino del Hada del Oeste .

La montaña oscura, volvía a tener su aspecto normal, y todo gracias a la valentía de nuestro Equipo Mágico. El Hada del Oeste, les regalo una gran merienda, y sobre todo, con su magia, su vuelta a casa fue fantástica, había dejado de nevar, el viento se había detenido y un intenso color rojo del atardecer se veía al final de las montañas. ¡ Bravo Equipo Mágico!, de nuevo, con vuestra ayuda todo vuelve a su sitio...¡ Hasta la próxima Aventura!

jueves, 24 de diciembre de 2015

Los Colores de la Navidad...

Llego el Gran dia en el Reino del Hada del Oeste! Es Navidad. El Equipo Magico, estaba exultante de felicidad. Y en el Reino todo eran carreras,chimeneas humeantes y un olor a... Navidad.
Gabriela y Aurora, estaban tan nerviosas que le sacaron brillo a sus colgantes magicos mas de diez veces,y es que con las sorpresas que tenian preparadas, sus nervios,se notaba en todo lo que hacia. Y es que no solo esta noche llegaba Papa Noel,sino que era la noche mas magica en el pequeño reino de las Hadas y los Duendes...
Gabriel,tambien estaba muy nervioso,pero como era mayor,los podia controlar un poco mas. Fue a ver a las niñas que estaban en el cuarto de Gabriela, moviendose de aqui para alla.
Al asomarse por la puerta y verlas,comenzo a reir,la euforia era patente,luces de colores recorrian toda la habitacion como si de un Arco Iris se tratase, y es que las niñas probaban sus colgantes,para que todo estuviese comprobado para la Gran noche.
Como sabeis,Gabriela habia hecho a un pequeño duende una Gran promesa, se la podra cumplir?...
Os acordais de Olaf y Amatista? Recordais que lloraban,porque no sabian de sus papas?, Que habra pasado con ellos?...
Hace algun tiempo, en las montañas de cristales magicos, no habia color,y el Hada del Oeste,envio al Equipo Magico,para saber que ocurria alli, desde el Reino del Oeste,se podia ver en el cielo,los colores de la Gruta magica,y hacia una semana,que los colores habian desaparecido. El Equipo Magico,emprendio el camino de piedras,sin perder ni un solo minuto,a medida que caminaban iban sintiendose mas tristes y cansados,se cruzaron con un viejo elfo cuyas ropas rotas y sucias y su caminar lento y triste les llamo mucho la atencion. Gabriela,le pregunto que ocurria,porque todo era triste y gris. El viejo elfo les conto que hacia ya tiempo,que un dia amanecio todo de ese color. Sin duda,era una mision para el Equipo Magico. En la entrada de la cueva,sus fuerzas ya estaban al limite,cansados y tristes,y sin entender porque,se encaminaron hacia el corazon de la cueva. Mucho esfuerzo entre pasillos y pasillos de aquella oscura cueva. Se oian unas voces y unas risas maleficas,y nuestro equipo aunque agotado ,tenia que salvar aquel lugar. Al llegar al final de la gruta,pudieron comprobar que en un Gran Caldero y un gran cucharon, un Gran Elfo, removia los colores del Arco Iris. Era el Elfo Oscuro!,el elfo mas malvado y grande de todos los reinos, y la fiesta de Navidad estaba en peligro. Nuestro equipo, escondido y sin hacer ningun tipo de ruido,y aunque cansado,prepararon el ataque,cuchicheando,quedaron en realizar un plan,que no podia fallar,debia ser rapido y de una sola vez,si el Gran Elfo tenia sola oportunidad,estarian perdidos y junto con ellos todos los reinos. El Equipo Magico,cerro los ojos con fuerza,levanto bien alto sus colgantes magicos y un gran haz de luz de colores recorrio toda la cueva y del caldero iban saliendo de nuevo todos los colores. El Gran Elfo gritaba y gritaba: No,Noooo!!. Y de un tropezon cayo al caldero y desaparecio.

Los colores,se veian por todas partes, todo se volvio a iluminar,las gentes del Reino volvieron a sonreir. Y el Equipo Magico de regreso al castillo del Hada del Oeste,pudo comprobar que la Gran fiesta de la Navidad,se celebraba con colores,risas,magia y alegria,y sabeis lo mejor de todo?, que Olaf y Amatista,estaban bajo el Arbol Magico de la mano de sus papas!,celebrando su alegria y esperando al Gran Elfo rojo,para recibir su regalo. El Equipo Magico,tambien lo espero,comiendo dulces riquisimos y con un gran final. Recibieron un poder mas," El Magico poder de la Alegria! Biennnn por nuestro Equipo Magico! Que grandes sois!.

Al regresar Papa Noel,habia dejado bajo el arbol de Navidad un monton de paquetes,y en los que solo habia un juguete, como habian pedido las niñas,en el resto,habia... Sonrisas,amistad,amor,paz y buenos deseos para todos.
Feliz Navidad lectores! Que la Magia de la Navidad llegue a vuestros Corazones! . Un abrazo a todos y todas,hasta la proxima aventura!.

martes, 8 de diciembre de 2015

El Gran Árbol Mágico de la Navidad

Los preparativos para la Gran fiesta de la Navidad de las Hadas, estaban casi terminados, algunos pequeños detalles de decoración , era lo único que quedaba por colocar.La algarabía en el Reino del Hada del Oeste, se hacia sentir en cualquier rincón, risas, charlas, y mas risas, todo el mundo estaba feliz. Cada uno sabia lo que tenia que hacer, y aunque todo parecía una locura de ir y venir de todos, duendes, hadas y animalillos del bosque, sabían perfectamente que debían hacer para que en el Gran Día, todo saliese a la perfección.
 En el campo, donde vive nuestro Equipo Mágico, también, la alegría, el nerviosismo y las risas de las niñas, se hacia sentir en cada rincón. Unas idas y venidas, al pueblo, para comprar todo aquello que necesitaban para el vestuario de la fiesta, hacían que no faltase nada para el día esperado.
Los preciosos vestidos de Gabriel, Aurora y Gabriela, estaban relucientes guardados en los armarios. Lo se, porque cada media hora, revisaban el interior, para comprobar que estaban allí.
A la hora de la merienda, las niñas, sentadas en la mesa del jardín, recibieron la visita de Liliana, la pequeña hada de los cuentos.

Traía una misiva del Hada del Oeste, invitándolos a la gran celebración, y recordandoles, que su ayuda era precisa. Las piedras mágicas, debían ir con ellos, ese día, ademas del Gran Libro de los Duendes, que Gabriela, tenia el honor de guardar.Todo en el reino, era alegría, la llegada de el Gran Duende rojo, era muy esperada, porque las hadas y los duendes, recibían un gran regalo mágico, la noche del 24 de Diciembre...
El Gran Duende rojo vivía mas allá de los mares, mas allá de las montañas en un lugar donde todo estaba lleno de alegrías, magia, sonrisas e ilusiones, y todo aquello era posible gracias a todas las sonrisas, de los duendes y las hadas de todos los confines de la tierra, y como no, de todas y cada una de las sonrisas de todos los niños y niñas del planeta. El Equipo Mágico, tenia ya todo preparado para el gran día, y las sonrisas de todos, hacían que en el cielo cada noche,las estrellas fuesen de todos los colores que podáis imaginar. Al llegar el día del encendido del Gran Árbol de la Magia Navideña, las niñas estaban tan nerviosas, que casi se olvidan de Gabriel en casa, salieron tan deprisa, que el, se había quedado atrás, esperando por ellas, y tuvieron que volver, arrastrándolo a toda prisa al interior del bosque.
Al llegar, todo estaba preparado, y un rato después, formando un gran circulo, el Hada del Oeste dio la orden de que el Gran Árbol de Navidad fuese encendido dando comienzo oficialmente a la Navidad Mágica.
3..
2..
1..
¡¡Ya!!- Gritaron todos a la vez.
Y el Maravilloso Árbol Mágico, se encendió, dejando boquiabiertos a todos los que allí estaban.
Estrellas brillantes, lazos, y una gran estrella en su cima, Era el Árbol que todos deseamos tener, su magia era evidente, las hadas de colores, revoloteaban dándole un mayor aspecto mágico. Y con un gran ¡ ohhhhhhh!!, general, comenzaron a festejar la llegada de la Navidad en el el reino del Hada del Oeste.

Pero...
En un rincón, un pequeño duende sentado bajo una pequeña seta,miraba triste aquel gran árbol. Gabriela, que se dio cuenta enseguida, se acerco al pequeño duende, y cogiéndolo en su mano, le pregunto:
   - ¿ Que te pasa Olaf?, ¿ No te alegra la Navidad?...
El pequeño duende levanto la vista y una pequeña lagrima de cristal, corrio por su mejilla.
Preocupada Gabriela, volvió a preguntarle:
 ¡ Olaf, dime!, ¿ Que te pasa?...
Y el duende sollozando comenzó a contarle una historia...
 Una fría mañana de invierno, de la mano de mi mama y mi papa, recorríamos el bosque, en busca de frutos para el postre de Navidad,cuando bajo el Árbol de los deseos, había una pequeña elfa llorando. Le pregunte su nombre y  que era lo que le ocurría, su nombre era Amatista y comenzó a contarme su historia, me contó que lloraba porque su papa, no había llegado a tiempo al encendido del Gran Árbol de la Navidad y que no creía que  estuviese  para la visita del Gran Duende Rojo,no sabia donde estaba, estaba muy triste, me senté a su lado, y procure hacerla sentir mejor, diciéndole que su papa volvería a tiempo, para estar con ella ese gran día.
Se veía muy triste, y quise ayudarla. Procure preguntar adonde se había ido su padre, y cuando volvería. Pero todo lo que pude averiguar es silencio, nadie sabia adonde se había ido, ni donde estaba ni cuando volvería.

Y cada vez que preguntaba por el, todos los duendes y las hadas me miraban de una extraña manera, no entendía nada, solo que quería ayudar a que aquella pequeña elfa, quería recuperar su ilusión y volver a ver a su papa. Su mama también triste, no sabia nada de su marido y estaba muy muy triste...
Tras varios días de averiguaciones, pude saber gracias al búho sabio, que había emprendido un viaje, hacia el interior del bosque y no volvió a salir de el... y Ahora recuerdo esta historia, y me entristezco sabiendo que mi papa tampoco llegara al gran día de los regalos, y no podre entregarle el suyo...¿ Que pasara si no vuelve?. Y el pequeño elfo, comenzó a llorar desconsolado.
Gabriela, prometió entonces traerle de vuelta a su papa, y al papa de Amatista...
Pero....
¿ Donde estarán?, ¿ Porque han desaparecido? ¿ Llegaran a la fiesta y poder así ver al Gran duende Rojo junto a sus pequeños duendecillos?.... Veremos haber en  nuestra próxima historia, sin duda, la ayuda de nuestro Equipo Mágico, sera de vital importancia.
¡¡ Os iré contando que pasa !!...
Un abrazo de nuestro Equipo Mágico.

miércoles, 12 de agosto de 2015

La Tarjeta Mágica...

Descansando después de la tortuosa aventura vivida, en el puente de cristal, nuestro Equipo Mágico, estaba relajado en el jardín, desayunando. Comentaban la aventura ocurrida, y se sentían felices por el nuevo poder otorgado por el Hada del Oeste. Sin duda, el Equipo Mágico se lo había ganado con creces, el día transcurría tranquilo, las niñas jugaban en el jardín, y Gabriel, había ido a la ciudad a buscar unos libros a la biblioteca.



Aurora y Gabriela, decidieron irse al extremo del jardín, a la casa del árbol, para seguir jugando, al subir por las pequeñas escaleras, sobre la pequeña ventana, vieron a dos pequeñas Haditas , una de color verde muy muy brillante, y la otra de un color dorado y marrón, precioso. Allí sentadas, con sus pequeños piecitos colgados y moviéndolos, como si estuviesen en un columpio. Las niñas apuraron el paso, y en el interior, se sentaron alrededor de la mesa de madera , en unas sillas blancas que Gabriel les había hecho para aquella casita, muchos momentos pasaban allí, jugaban, leían, y pintaban además de meriendas estupendas que subían muchos días.
Las dos hadas ya estaban encima de la mesa, sentadas, se saludaron y se presentaron el Hadita verde, era Paula, el Hada de la Alegría y el Hadita marrón era Melodía, el Hada de la Música, y Gabriela, les pregunto a que se debía su inesperada visita. Las hadas venían con un encargo desde el Castillo del Hada del Oeste, el próximo mes era la Gran fiesta del Otoño de las Hadas, y sin duda, era una fecha muy importante para la comunidad de la magia y todo tenia que salir según lo previsto, Aunque todavía quedaba un mes, los preparativos se iban haciendo poco a poco, había tantas cosas que hacer, que era poco el tiempo que tenían. Por supuesto, la invitación al Equipo Mágico, era mas que sabida, pero las pequeñas hadas no solo traían aquella preciosa invitación, sino que traían también algo maravilloso que ningún miembro del Equipo Mágico se podía imaginar.

La invitación era muy pequeñita,tanto que solo el brillo de aquel papel  podía discernir lo que era.
Aurora la cogió con la punta de sus dedos, pero era tan pequeña que no pudo abrirla, Gabriela, soltó una carcajada, y la cogió con la puntas de los dedos, de repente, Gabriela, desapareció de la silla. Aurora asustada al levantarse tiro la silla, y cogió fuertemente su colgante mágico, en señal de espera.
Paula y Melodía, se reían si parar encima de la mesa. Gabriela, trataba de ser oída, desde el suelo, ¡Aqui , aquí !, ¡ Aurora estoy aquí !. Aurora miro al suelo atónita, Gabriela, se había hecho tan pequeñita que era del tamaño de aquella tarjeta, tenían unas pequeñas alitas de arco iris, aunque las batía y no podía todavía volar. Aurora se agacho y apoyo su mano en el suelo, Gabriela se subió a la mano de su amiga, que la coloco encima de la mesa al lado de Paula y Melodía.
 Entonces las hadas, asintieron con la cabeza , y les contaron a las niñas que esa era la sorpresa. Para la fiesta del Otoño, deberían asistir como hadas y duendes, y para ello, tenían un cometido hasta entonces, la orden del Hada del Oeste. Aurora y Gabriela, Debian de practicar cada día, hasta la fecha de la fiesta, batiendo sus pequeñas hadas,y Gabriel, debía aprender a hacerse pequeño como los duendes. Uno de los lugares donde se celebraba la fiesta era el Árbol de los Deseos, y sus raíces eran muy muy pequeñas para los humanos. Tras dar su recado y despedirse las pequeñas Paula y Melodía, se marcharon a contarle al Hada del Oeste, que habían entregado su recado con éxito.
Al cerrar la pequeña tarjeta, Gabriela volvió de nuevo a su estado original, quedando encima de la mesa, ocupándola por completo, a lo que las niñas, reían sin parar. Gabriel, al llegar junto al árbol, las oyó reír, y se alegro de escucharlas tan felices. Gabriela tras la rica merienda, le contó a su padre, la visita de las hadas con pelos y señales, y como no, le enseño también la pequeña tarjeta mágica, aquella cuyo poder de empequeñecer las cosas era único...

¡ A practicar Equipo Mágico !, la Fiesta del Otoño pronto llegara, y vuestra presencia es muy importante para el Reino de las Hadas y la Magia...
Seguro que mientras esperamos ese gran día, las aventuras del Equipo Mágico no se acaban.
¡ Estad bien atentos  y no os perdáis ninguna !

jueves, 6 de agosto de 2015

El Camino de las Antorchas...

Desesperados por la perdida de Gabriela , Gabriel y Aurora, buscaban la manera de poder bajar aquel acantilado oscuro, en busca de la niña. La niebla y el terreno lleno de rocas y hierbas, les impedía ir todo lo deprisa que deseaban . Los colgantes mágicos, apenas tenían fuerza mágica para alumbrarles aquel oscuro camino. Tras unos pasos despejando hierbas, Gabriel se dio cuenta que estaban entrando en una cueva. A lo lejos se veían unas pequeñas luces y tras coger de la mano a Aurora, se dirigieron hacia aquellos pequeños puntos luminosos. A medida que se iban acercando se dieron cuenta que eran pequeñas antorchas colocadas en las paredes de piedra de la cueva, marcaban un camino, y sin demora caminaron a través de aquel camino. Tras un largo pasillo alumbrado por el pequeño fuego de ellas, llegaron a una maravillosa gruta donde el color azul, el cristal y el brillo de paredes y techos de colores, dejaban entrever un lago subterráneo. Se acercaron a el, era cristalino pero no se veía claramente el fondo, Aurora se agacho para comprobar si se podía ver algo mas, de repente algo la arrastro hacia dentro del lago y desapareció...

¡ Aurora, Aurora ! grito Gabriel, pero nadie contesto, y el maravilloso lago cristalino, se convirtió en otro nuevo camino por andar, ¡ A desaparecido !- dijo Gabriel.
¿ Niñas donde estáis ? - se pregunto a si mismo desesperado. Sin perder tiempo, se adentro en aquel camino, y camino y camino, solo había piedras y antorchas, ninguna salida, ningún otro camino. Y sin parar, sin casi fuerzas, y sin brillo en su Colgante Mágico, se adentraba mas y mas en aquella cueva, esperando poder encontrar a las niñas sanas y salvas.
Mientras caminaba, de pronto, una gran llamarada de fuego, vio a lo lejos, corrió hacia ella, sin miedo, era mas importante recuperar a los demás miembros del Equipo Mágico, y  saber que era lo que estaba pasando para poder salvar el reino del Hada del Oeste.
El fuego se disipo repentinamente, y Gabriel corrió aun mas rápido. Por fin, llego al final de aquel camino, pero lo que encontró allí, no era lo que esperaba, Gabriela estaba envuelta en una gran bola de fuego, y Aurora en una gran bola de agua, las dos niñas estaban atrapadas allí, y en la cima de la gruta, estaba aquella joven, la misma que les tendió la trampa en el puente de cristal.
- ¡ Suéltalas!- le grito Gabriel.
- jajajajajajaja - rió la joven. Si quieres que las suelte, tendrás que entregarme a Sara, el Hada del Atardecer , jajajajaja, volvió a reír.
- ¡ Quiero su poder y su belleza eterna !. ¡ Mientras no las tenga no las soltare !,
¡ ese es el cambio ! - grito la joven. ¡ Traérmela y las soltare !.
¡ El Hada del Oeste no tardara en llegar !, ¿ Que vas a hacer entonces ?- le grito Gabriel.
- jajajajajajajajaja, volvió a reír la joven.
- ¡ Yo soy el Hada de la Oscuridad, el poder del Hada del Oeste no podrá conmigo !.
Mientras Gabriel y el Hada malvada tenían aquella conversación, no se percataron que las niñas habían conseguido destruir la magia del fuego y del agua en la que estaban envueltas, y sus colgantes mágicos volvían a brillar con intensidad.

Gabriel al comprobar su colgante, se dio cuenta enseguida que el Equipo Mágico estaba preparado para enfrentarse una vez mas al poder oscuro, y sin perder tiempo los tres colores Agua, fuego y Aire, se unieron hacia la malvada Hada de la oscuridad, que desprevenida, trato de contener el poder con su varita, pero fue imposible, el poder y la fuerza de los elementos del Equipo Mágico, eran mucho mas poderosos, y en un ultimo esfuerzo, consiguieron envolver al Hada malvada, e introducirla en un pequeño frasco de cristal, que el Hada del Oeste, recién llegada a la gruta puso sobre el suelo.
Ya con el Hada encerrada en su prisión, fue llevada al Valle Oscuro, donde la maldad vive encerrada para siempre.
Todo se torno colores, el sol volvió a brillar, la gruta oscura se convirtió en una maravillosa cueva de colores...

Todos ya de vuelta en el Castillo del Hada del Oeste, la alegría y la tranquilidad se volvió a respirar con plenitud, el Equipo Mágico, fue vitoreado, y tras ser felicitado por todos los presentes, el Hada del Oeste, les hizo entrega de un bien muy preciado para ella. " El Colgante de las tres fuerzas", Aire, Fuego y Agua, que les hacia tener un poder infinito.
¿ Como llegaron las niñas aquella gruta?, ¿ Como pudieron sobrevivir a la caída y al agua profunda?.
¡ Mejor no lo queremos saber...!¡ Bravo Equipo Mágico !, ¡ Sin vuestra ayuda , no hubiese sido posible !.
¡Hasta pronto !.